Siempre me ha llamado la atención la idea del éxito y cómo este define la continuidad de los procesos. En el caso particular del éxito en bioemprendimiento es difícil encontrar una definición que nos deje contentos a todos y eso genera expectativas diferentes en el equipo fundador, los trabajadores, inversores y clientes, por lo que no estar alineados puede generar problemas aún mayores que no alcanzar el éxito. Entonces, ¿cómo definimos en el contexto Chileno el éxito de un bioemprendimiento?

Para definirlo podríamos recurrir a los ecosistemas mejor constituidos de Estados Unidos o Europa, en dónde es frecuente definir compañías exitosas como “unicornios”, aquellas que alcanzan una valorización de mil millones de dólares. Pero según esto y bajo el análisis de Fortune.com dentro del ranking de 50 startups unicornios existen sólo 4 compañías dedicadas a la biotecnología 1 ¿Entonces qué pasa con el resto? ¿No son exitosas?

Para mí el tema es sencillo: el éxito es un concepto deformador de la realidad y si alguien desea alcanzarlo debe formarlo a través de la realidad que le interesa vivir. Lo explico en el siguiente ejemplo:

Recientemente leí un artículo que describía 12 compañías de Estados Unidos que la están rompiendo a nivel mundial en el mercado de la moda 2. Estas compañías crean poleras de diseño único que, al ser vendidas, donan una parte de la ganancia a obras de caridad. Ninguna de estas compañías es considerada un unicornio. Ninguna alcanza ingresos de cientos de millones de dólares, pero todas se consideran a sí mismas exitosas ya que definen su éxito en poder hacer partícipe a sus clientes de causas que a ellos les hacen sentido y creen que es justo impulsar. Entonces la métrica que define su éxito no es cuanto venden, sino un intangible como cuantas personas pudieron ayudar con sus campañas de donación.

Redefinamos el concepto de éxito

Si aplicamos esto a un bioemprendimiento está absolutamente claro que su éxito estará condicionado a las ventas que alcancen, pero, ¿también no sería bueno desde ya aplicar otras métricas para definir el éxito? En Done Properly Co. hemos definido las siguientes:

  1. Coherencia entre lo que queremos y lo que hacemos: ¿De qué nos sirve querer ser la mejor compañía del mundo si nuestros productos no transmiten esas ganas de querer cambiar las cosas?

  2. El principal activo de la compañía son las personas: Las ideas por si solas no valen nada y son el equipo que compone una compañía las que convierten un intangible en un tangible. Crecimiento humano por sobre crecimiento económico.

  3. La calidad por sobre la cantidad: En todo lo que hacemos debe existir calidad, por que quien consuma nuestros productos no merece nada peor que lo mejor.

Si estás bioemprendiendo y tienes duda de cómo definir el éxito de tu compañía, te invito a que lo converses con tus socios y que juntos definan desde el principio el cómo, cuándo y dónde se encuentra el éxito que persiguen. Así todos los que los acompañen más adelante lo entenderán y lo harán parte de su motivación personal.

Lo que sí, debe quedar claro que nada de lo anterior quita el hecho que la venta será el principal validador de la compañía, pero la invitación es a mirar otras métricas mientras te dedicas a vender, vender, vender y vender 😉.