En mi periplo conociendo algunos emprendimientos biotecnológicos he visto que siempre hay un tema que es como una nube negra que a todos los genera sensaciones encontradas: El nunca bien ponderado Directorio.

Muy en simple, según la ley de sociedades anónimas1 (Que rige a las S.A y las SpA) el Directorio es el responsable de la administración de la sociedad; es un grupo de personas elegido para representar a la junta de accionistas; y puede delegar sus funciones en la Gerencia, lo cual construye el “Gobierno Corporativo2 de la empresa. ¿Capisce?

Es entonces un organismo muy importante dentro del funcionamiento de la empresa (Por eso es la ley la que establece sus parámetros), pero a la vez la linea que lo separa de una “molestia” es muy delgada. ¿Por qué molestia? Porque si el Directorio no está alineado, especialmente con los fundadores, se transforma fácilmente en un organismo donde solo se va a rendir y se pierde el sentido de ser un aporte estratégico que busque el bien común. De esta forma, empiezan a aflorar los intereses individuales, dado que en un emprendimiento lo más probable es que los mismos accionistas sean quienes participen en el Directorio, y se mezclen los roles donde por un lado buscan el bien propio y por el otro bien de todos.

Lo más importante es entender y establecer el propósito práctico de un directorio, el cual debe ser visualizar de forma estratégica el comportamiento presente y futuro de la organización; y supervisar al equipo ejecutivo o administración en sus actividades diarias, siendo el motor el viejo lema “Uno para todos y todos para uno”. Si eso se pierde, entonces entramos en el terreno de los problemas.

Es muy importante que los fundadores entiendan que la comunicación fluida con su Directorio es fundamental. A nadie le hace daño enviar un correo semanal con un punteo (¡Punteo!, no un mamotreto de informe) de los logros alcanzados por el equipo; o un llamado cada ciertos días para actualizar y mantener el contacto; entre muchas otras cosas que se pueden hacer para mantener un canal de información constante. De nada sirve tener Juntas de Directorio una vez al semestre si el equipo va a llegar a vomitar un montón de información para demostrar que se hizo algo. Las Juntas son para tomar desiciones, el trabajo de informar se debe haber realizado antes.

Que cosas debe entregar un Directorio

En fin, lo que el equipo ejecutivo y/o fundadores esperan recibir de un Directorio podría agruparlo en lo siguiente:

  1. Soporte: El Directorio debe demostrar un apoyo completo al equipo ejecutivo y/o a los fundadores, en público y en privado. No va a existir seguridad en las decisiones administrativas si no existe respaldo del Directorio.
  2. Disponibilidad: El Directorio debe estar disponible de forma oportuna para poder responder a los requerimientos de forma rápida y efectiva.
  3. Consejo estratégico: Al tener el equipo ejecutivo y/o fundadores una menor experiencia y el peso de las actividades operativas diarias, es necesario el apoyo del Directorio en las desiciones estratégicas en términos de la proposición de valor de la compañía, oportunidades de mercado, enfoques de desarrollo, etc.
  4. Contactos y relaciones: La experiencia y el tiempo en el negocio de los Directores puede ayudar con una gran cantidad de contactos y relaciones que aporten a la empresa.
  5. Gobernabilidad: Con eventos que cambian rápidamente, el equipo ejecutivo y/o fundadores puede obviar controles y procedimientos antes de tomar una decisión. Las reuniones de Directorio y la comunicación continua brindan a los Directores la oportunidad de sondear el pensamiento de la administración y prestar asesoramiento oportuno y con buen timing.
  6. Balance y armonía: Es bueno tener una diversidad de opiniones en el Directorio, pero estas deben llegar a acuerdos para poder entregar consejos y directrices concretos. Es responsabilidad del Directorio llegar a consensos y no dejar al equipo ejecutivo y/o fundadores con opiniones conflictivas o contrapuestas.

Mi Directorio ideal

Soy creyente que el Directorio en el contexto del bioemprendimiento debe cumplir 3 características fundamentales:

  1. Ser dinámico, es decir, ir cambiando sus integrantes de acuerdo a la realidad que vive la empresa en un momento dado, para poder apoyar con expertise y experiencia. No sirven los apernados por el simple hecho de querer ser Director porque sí.
  2. Ser pequeño, es decir, no sirve de nada tener un grupo de 7 personas que se transforman en un elefante blanco que cuesta mover y reunir. Si se quiere un Directorio dinámico pienso que con 3 personas es más que suficiente: 1 representante de los fundadores, 1 representante del accionista mayoritario y 1 representante de los accionistas minoritarios.
  3. Ser abierto, es decir, que exista disposición a escuchar a otros que puedan ayudar con su expertise y experiencia. Los votos para las desiciones son de los Directores, pero una ayuda para entender lo que sucede desde otro punto de vista debe ser una necesidad.

Los personajes que no quieres tener en tu Directorio

Por otro lado, existen una serie de personajes “super-emprendedores-visionarios-bakanes™” que son algo tóxicos para el Directorio. Es difícil identificarlos a la primera, pero es necesario que un emprendimiento se aleje de ellos rápidamente:

  1. El “Hace nada”; nunca es un aporte y va a solo comer galletas y tomar café.
  2. El “Bandera blanca”; no hace nada porque quiere evitar las confrontaciones. Una discusión con respeto puede ser un gran aporte.
  3. El “Yoyó”; se guía por su propia agenda e intereses, por lo que siempre trata de ganar algo.
  4. El “Detallista”; se pierde innecesariamente en los detalles más pequeños, dejando de lado lo importante.
  5. El “Pontificador”; lo único que hace es hablar para poder escucharse a si mismo.

El arte de mantener un Directorio

Mantener un Directorio funcional y aceitado que sea 110% un aporte requiere trabajo, por lo que es necesario tomárselo en serio. Dentro de la orgánica de cualquier emprendimiento puede ser realmente el motor que mantenga las riendas del futuro, por lo que juega un rol fundamental y no hay que dejarlo a su suerte o como un tramite que hay que hacer una vez al año porque así se supone que tiene que ser.

Personalmente creo que la relación con tus socios / directores es una de las cosas más difíciles del bioemprendimiento, por lo que sacarlo adelante es uno de los factores de éxito de un proyecto.

Más adelante seguiré publicando algunas otras aristas de este tema, por lo que no dejen de seguirnos.

  1. Ley 18.046 → http://bcn.cl/1uv5e 

  2. Un nombre muy rimbombante que genera un poco de escozor en el mundo del emprendimiento.